Las noches son silenciosas. Hace mucho que no salgo a andar la calle. Casi no siento ganas de salir a güevoniar y las veces que logro tener ganas no encuentro compinche. Al menos tengo éxito en querer hacer cosas. Hay un balcón que se ve desde mi ventana donde hay unos cuchos parchados jugando dominó mientras toman algo que sospecho que tiene alcohol y tiran los dados que suenan como si fueran a quebrar el vidrio. Los dados golpeando con fuerza el vidrio del tablero de dominó engañando al oído no entrenado que sospecha que eventualmente se puede quebrar; eso podría ser la metáfora de algo. Hay que buscarle candidatos. Estoy acostado en el piso mirando las estrellas. Juego a que en lo que me abarca la vista hay una puerta a otro universo en el que un duplicado mío logró integrarse a “la comunidad”, se hizo amigo de los cuchos y está en el balcón del frente de mi/su cuarto jugando dominó y tomando trago. Cuento/cuenta unos chistes malísimos, pero todos nos reímos. Este juego me da sueño.

Anuncios

Comenta esto

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s