El océano

El océano es un relato de Sergio de la Pava. A Sergio de la Pava lo conocimos en una entrevista que hizo para hermanocerdo.com, la revista que lee toda la familia, y sentimos curiosidad por cómo serían las cosas que escribe. Y como no estábamos con el tiempo de leer Una singularidad desnuda, ni con la plata para comprarla, buscamos hace como mes y medio y encontramos El océano para dejarlo añejando en las pestañas del navegador hasta hoy, que lo leímos. Y ya me cansé de hablar en plural, por eso de “la conciencia histórica y yo”, entonces ya saben qué quiero decir cuando digo “yo”. ¿En qué iba? Creo que en recomendar El océano. Pero es que para recomendar uno necesita tener autoridad sobre el lector, y yo como autoridad no tengo porque no soy conocedor de la obra de de la Pava, entonces la metodología es decir que me gustó mucho y luego enumerar unas cualidades literarias bien escogidas que uno sepa que tienen autoridad sobre los lectores y después poner unos fragmentos que ejemplifiquen esas cualidades y listo.

Entonces lo que pasa con El océano es que es un relato que la detective Helen Tame, del NYPD (siempre quise escribir esas siglas), hizo llegar al editor en unas circunstancias que son objeto de suspenso por ahora, pero que se sabe que son perturbadoras, y que, aunque tiene al océano como elemento activo de la historia, adquirió su título de manera más bien accidental. Seguro que en la otra novela de Sergio de la Pava, Personae, aparece el resto de la trama del relato, porque él dice eso en la entrevista de la que hablé. El caso es que todo esto tiene que ver con una guía de programación televisiva en mal estado, la escritura misma de El océano y unos títulos de películas que aparecían en la guía. Y luego hay un profesor, la desnudez y el océano, y una que otra inquietud metafísica. También un cameo de Bruce Lee. Y como el comentario no puede ser tan largo, dejo acá el enlace para que lean el relato y también este fragmento en la lengua original:

Whether there is someone above, he supposes, is a form of speculation. That there is no other person in his visible vicinity is not, it is verifiable fact. He turns to look out at the water and sees the truth of what he already felt, there is no one out there either. Truth is nothing is out there. There is no boat or craft of any kind, no buoys or other flotsam, no objects. Instead the water just flattens out as you move away from land until it forms, at a final distance, that paradigmatically sharp yet somehow still blurry line.

Y una traducción que aventuré:

Si hay o no alguien allá arriba, supone él, es una forma de especulación. Que no haya otra persona en su cercanía visible no lo es, es un hecho verificable. Voltea a mirar el agua y ve la verdad de lo que ya había sentido, que no hay tampoco nadie allí. La verdad no es nada que esté allí. No hay bote o embarcación de ningún tipo, no hay boyas o desechos que floten, no hay objetos. En su lugar el agua que se aplana apenas a medida que te alejas de la tierra hasta que se forma, en la distancia final, esa línea ejemplarmente nítida, aun cuando todavía borrosa de alguna manera.

Un hombre en Newport, aparentemente a punto de desnudarse para entrar al océano.

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